jueves 29 de diciembre de 2011

Una anécdota con los Canale

Estos hermanos Canale eran especialistas en fabricar barriletes (pandorgas) hasta de dos metros de diámetro, otros en forma de aviones, estrellas, etc., y para adquirirlos teníamos que despojar de algunas monedas a nuestros padres, de alguna manera, si no, no nos la daban.
Lo caro era el hilo de algodón llamado “Ferretería”, único que aguantaba el vuelo las pandorgas y además permitía elevarlas hasta 500 u ochocientos metros.
Una noche se ingeniaron estos hermanos y decidieron echar al aire una enorme pandorga que por su peso requería igualmente una cola muy pesada. Sopesando con un complemento de tiras de trapos, adhieren a la cola un farolito hecho de tacuarillas forrado con papel de seda de colores y dentro con un mecanismo especial logran sujetar una vela de sebo que se adquiría en el almacén de don Nicolas Niksich por dos pesos.
Prendía la vela y consiguen elevar la enorme pandorga pero como sabíamos que eso significaba un peligro en el sentido de que podía caer el barrilete sobre algún rancho y producir incendio, motivo suficiente para que nos persiguiera la policía, hemos decidido ponernos a salvo con el barrilete y subimos todos a la torre de la Iglesia Catedral, en silencio absoluto.
Por supuesto, antes de una hora ya llegaron los policías y era lógico que se imaginen que el cabo proximal del barrilete estaría atado a un arbusto o maleza en el patio contiguo a la familia Miltos y que era nuestra canchita de fútbol. Los policías comenzaron a rastrear todo el terreno infructuosamente; por supuesto, mientras nosotros, con un miedo tremendo, observábamos agazapados en la obscuridad del tercer piso de la torre.
Agotada la vela, la policía, vencida, abandonó el lugar y fue cuando entonces recogíamos el hilo, descendíamos con nuestro barrilete e íbamos a la cama satisfechos con la hazaña cumplida, y cuántos, quizás, soñando con ella.

2 comentarios:

Panambí Rojo. dijo...

añorada anécdota, primitiva en mis enojos...pero romántica...nostalgia, lo estaré siguiendo y comentando. Bienvenido soy concepcionero!!!!!!!
La vida es novela...hay que escribir mucho.

Saludos de una copueblana

Panambí Rojo. dijo...

añorosa anécdota soy concepcionero...Bienvenido!!!!!!!
Lo estaré siguiendo y comentando, desde mi nostalgia, desde lo primitivo...desde mi frontera, la vida es novela, hay que escribir mucho.

Saludos de una compueblana.