miércoles, 17 de abril de 2013

Vivencia de un Loreteño por el futbol

Del sufrimiento en el lejano pueblo de Loreto a un presente soñado, Tomás Echagüe, del Sportivo Luqueño, disfruta de este momento vestido de albirrojo y espera salir adelante con la selección Sub 17. Una muestra más de que el fútbol transforma vidas.

Lo que se viene: “Estamos pensando nada más en Perú, que vamos a entrar con todo en busca del triunfo”.
Lo sucedido en la derrota ante Venezuela: “No es que tuvimos un bajo rendimiento, pero poco nos apoyamos, nos confiamos. No fue tampoco superior el rival, nosotros anduvimos mejor, pero no se nos dio”.Los pelotazos que complican: “Siempre hay que hablar más para evitar los problemas”.
Origen y dificultades: “Soy de Loreto, Concepción. Para estar aquí tuve que pasar por muchas cosas, practicar con lluvia, con frío, temprano a la mañana y esas cosas”.
Inicios: “Comencé en el Sportivo Florida de Loreto, de ahí pasé a la selección loreteña y luego me trajeron al Sportivo Luqueño, a través de mi primo Pablo César Duarte”.
Un buen respaldo: ”Era difícil conseguir dinero para pasajes y otros gastos, pero gracias al apoyo de mi primo y a la familia salgo adelante”.
Estudios: “En Loreto estuve en la Escuela 29, después pasé a Kennedy y en Asunción estudio en República de Colombia. Estoy en el último año y pienso estudiar siempre, porque eso es lo más importante. Me gustaría seguir la carrera de veterinaria”.
En Luqueño: “Me está yendo bien, por suerte. Es un buen club, que con apoyo saldrá adelante”.
Con un buen ingreso. “Ayudaría primero a mi familia y después a todos los que me apoyaron”.
Un sueño: “Llegar a la selección absoluta y jugar en el exterior”.
Un referente: ”Íker Casillas”.
Un chico feliz: “Claro, tengo todo ahora (risas)”.
Su familia: “Mi mamá es Juliana, mi papá Natalio y mis hermanos son Adrián, Elvis y Evita”.
Un presente inolvidable: “Todo chico quiere tener esto. Por suerte lo estoy viviendo”.

Fuente: ABC

miércoles, 10 de abril de 2013

Clásicas piezas de culto católico en Concepción

Concepción.- Una atractiva selección de piezas ligadas al culto religioso: santos, artísticos candelabros, casullas bordadas y atuendos de sacerdotes, medallas papales, copones de plata y fotografías de iglesias conforman el acervo del Museo Diocesano de Concepción, habilitado en 1999.


Un amplio salón de la casa parroquial fue acondicionado para albergar las colecciones históricas que posee el Museo Diocesano de Concepción. Fue el padre Emiliano R. Fernández quien, en el año 1999, se ocupó de colectar de la iglesia y de sus colegas sacerdotes objetos de uso religioso para organizar el atractivo acervo, expuesto en varios exhibidores y pedestales.
Al ingresar, los ojos del visitante apuntan a una vitrina que contiene casullas finamente bordadas, mitras, medallas papales y un báculo de plata. Ahí también se aprecia la capa pluvial que el primer obispo de Concepción, monseñor Emilio Sosa Gaona, había usado durante los funerales del Mariscal José Félix Estigarribia, el 8 de setiembre de 1940. Es una capa confeccionada en Viena, Austria, con delicados adornos.

En otra vitrina, una serie de avejentadas fotografías dejan ver cómo era la antigua iglesia que fue demolida para dar lugar a la que se conoce hoy. Un exhibidor circular contiene un lote de copones de plata, cáliz, portahostias, artísticos candelabros, luminarias a querosén y un viejo artefacto para hacer hostias. Entre las reliquias ahí guardadas está la mitra que usó monseñor Aníbal Maricevich el día de su consagración como obispo.
Una de las estaciones del vía crucis, con marco combado, es muy interesante como concepción del arte sacro. Floreros, portavelas de diversos estilos, art noveau, art decó y necoclásicos forman parte del montaje que incluye estampas de santos católicos.
Un mural que representa la laboriosidad del hombre del campo, que trabaja la tierra con sus bueyes, es una de las sorpresas que aguardan a los visitantes.
Tres vírgenes de vestir, una figura del Señor de la Columna y algunos nichos, así como un confesionario de madera, sillas y sillones, corresponden a las piezas de culto dedicadas a Dios.
Un baúl grande, muebles de estilo y dos bibliotecas con libros de religión y publicaciones diocesanas, así como misales de siglos pasados, completan el contenido del museo.

Accesible por dos caminos

El Museo Diocesano de Concepción se habilita al público de lunes a viernes, de 08:00 a 12:00 y de 15:00 a 17:00. Los sábados, de 08:00 a 12:00. El acceso es libre y gratuito.
A Concepción se puede llegar desde Asunción por dos vías terrestres asfaltadas. Queda a 470 km si se viaja por la Ruta III, para tomar la Ruta V en Yby Yaú.
Si se viaja por la ruta Transchaco, el viaje es más corto, con 410 km, pero existen tramos en muy mal estado.

Atractivo perfil urbano

La ciudad de Concepción fue fundada en 1773 por el gobernador Agustín Fernando de Pinedo. En la primera mitad del siglo XIX, tenía cierta importancia, pero recién después de la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) tuvo un desarrollo pleno con la llegada de inmigrantes italianos, árabes y catalanes, que impulsaron su evolución como puerto comercial. También empezó a adquirir un atractivo perfil arquitectónico, que en buena parte se conserva hasta hoy y es un claro indicador de la época de prosperidad económica.

Fuente: ABC

miércoles, 13 de marzo de 2013

Pantanal: riqueza paraguaya para ser valorada y disfrutada

El Pantanal paraguayo, perteneciente al Gran Pantanal –que abarca mayormente territorio brasileño y también parte de Bolivia–, es una de las zonas más ricas en biodiversidad de fauna y flora del continente. 

Ahora hay un plan de turismo de naturaleza que impulsa la organización Guyra Paraguay para disfrutar del lugar, valorarlo y ayudar a protegerlo.

Dentro de la reserva de la biósfera del Chaco, que integra a grupos de reservas naturales y parques nacionales del Chaco seco y del Chaco húmedo, ubicados en los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay, está el Pantanal paraguayo.
En este grupo de sistema de conservación de humedales se encuentra el Parque Nacional Río Negro, con unas 123.000 hectáreas y en cuyo territorio se instaló desde 2008 Guyra Paraguay, que adquirió unas 15.000 hectáreas para hacer una estación biológica que funciona con el nombre de “Los Tres Gigantes”. Esta denominación se hizo en referencia al oso hormiguero, al tatú carreta y a la nutria gigante, tres especies que habitan la zona.Guyra Paraguay encabezó la semana pasada el Fam Tour “Pantanal paraguayo”, un viaje náutico que representa un plan piloto de promoción de turismo de naturaleza. Este proyecto forma parte del programa Ka’aguy Retã-Bosques y Desarrollos, que lleva adelante la Usaid con la Wildlife Conservation Society (WCS.org).
En la comitiva estuvieron biólogos, observadores de aves, expertos en especies, oficiales de turismo y productores de programas dedicados a la naturaleza y a la vida salvaje, acompañados por periodistas.

Esta conjunción de profesionales de diferentes sectores se hizo para enfocar este viaje desde dos perspectivas posibles: la del turismo de naturaleza y la de ampliar las investigaciones en el campo de la biología.
Por el lado del turismo, la idea es bien concreta: los organizadores del proyecto desean que el Fam Tour Pantanal paraguayo haga sentir al turista la realidad de la naturaleza, con sus cosas positivas y negativas. En ese sentido, Andrea Ferreira, de Guyra Paraguay, señala que dentro de un turismo de naturaleza, lo más importante es el lugar y no precisamente el turista, por lo que no se habla de dar alojamientos de hotel 5 estrellas en medio de un bosque. “Lo que buscamos es mostrar a la naturaleza en su esencia misma”, explica Ferreira. En ese orden, Guyra Paraguay cuenta con un local en donde se alojan los turistas. Las habitaciones, si bien no son lujosas, tienen absolutamente todas las comodidades necesarias para un buen descanso a cualquier hora.

Un viaje encantador

Para llegar a la Estación Biológica Los Tres Gigantes no hay otro medio que no sea fluvial. Desde Bahía Negra se toman lanchas o botes hasta alcanzar la Estación, navegando el río Negro.
Con el Fam Tour de Guyra Paraguay, son 55 horas de navegación desde Concepción hasta llegar a la Estación Biológica. Pero el viaje se hace placentero con el yate 7 Cabrillas, que tiene gran comodidad y un servicio a bordo de primer nivel. El yate está dentro del paquete, que tiene su costo de entre 1.000 y 1.250 dólares por persona. Extranjeros son los que más realizan el tour.
De igual manera, la organización no busca llenarse de turistas que no entiendan el sentido de una vida de campo, sino buscar gente que quiera conocer el lugar en su esencia, valorarla y gestionar cambios para proteger la vida natural.


Fuente: ABC Color

jueves, 7 de marzo de 2013

Arte contemporáneo en elegante Mansión Otaño

Concepción.- La espléndida Mansión Otaño se convirtió desde el 2008 en la sede del Museo de Arte Contemporáneo de Concepción y el Norte. El complejo artístico-cultural exhibe pinturas, dibujos y acuarelas de creadores oriundos del primer departamento. El gran mural “La próxima cena II”, de Carlos Colombino, enriquece el acervo.

En tres salas de la elegante edificación de los años 40, situada en pleno centro de la ciudad, se expone una atractiva colección de pinturas, dibujos y grabados realizados por creadores oriundos del departamento de Concepción.
En el primer espacio están a la vista la obra Corazonada, de Carlo Spatuzza; dibujos pintados de Owa Balbuena que se relacionan con la naturaleza y aspectos de la vida de los indígenas en los montes; un grabado de Carlos Colombino y otros trabajos que no están identificados.
La sala siguiente conserva el piso mosaico original con coloridos diseños geométricos. En sus paredes cuelgan el cuadro titulado Correcciones, de Enmanuel Fretes Roy; dibujos y pinturas de Ricardo Migliorisi y Alberto Miltos. El hiperrealismo está presente con un óleo de Sebastián Díaz, un acrílico de Benjazmín Ocampos con el nombre Río Paraguay; las propuestas Tres Mandalas, de Santiago; y La silla transparente, de Diego Medina.
La tercera sala contiene una serie de dibujos colareados, Armadillos, de Miguel Heyn; figuras abstractas de Félix Toranzos, un collage sobre tela y plástico, El Barco, de Ofelia Olmedo, y el óleo Escalera, de Margarita Morselli.
En el patio de la Mansión Otaño se agregó en el año 2010 un pabellón especial, construido por la Gobernación de Concepción, para exhibir el mural La próxima cena II y otras xilopinturas referidas al tiempo dictatorial, del artista Carlos Colombino, nacido en Concepción el 20 de octubre de 1937.
La Mansión Otaño, perteneciente a la Municipalidad de Concepción, fue completamente restaurada por integrantes de la Escuela Taller de Concepción, y las tareas culminaron el 31 de mayo del 2000.
Ocho años después se habilitó como sede del Museo de Arte Contemporáneo de Concepción y el Norte, bajo administración de la Comuna local. En la actualidad, las paredes evidencian falta de mantenimiento. Signos de humedad y desprendimientos de revoques atentan contra la conservación de las obras de arte allí expuestas. Los focos quemados de la iluminación tampoco son cambiados.

Dos vías y un mismo destino

El Museo de Arte Contemporáneo de Concepción y el Norte se ubica en la esquina de las calles Cerro Corá y Mcal. Estigarribia. Se abre al público de lunes a sábados, de 08:00 a 12:00, con acceso gratuito. Cuenta con baños separados por sexos y una cafetería que ahora no funciona.
La ciudad de Concepción fue fundada en 1773 por el gobernador Agustín Fernando de Pinedo. Queda a 409 km de Asunción por la ruta Transchaco y a 450 km si se viaja por la Ruta 5ª, con desvío en Yby Yaú.

Edificio de estilo art decó se construyó en 1940

La llamada Mansión Otaño se inauguró con gran pompa a inicios de 1940 y perteneció a don Rufino Otaño Ramos. De su edificación en estilo art decó se encargó el constructor español (valenciano) José Chust. Luce en su fachada azulejos color esmeralda de origen español y en el frontis tiene adornos de barras de hierro en su pináculo, junto con una hornacina eminente y dos copones barrocos. Conserva sus puertas originales y los umbrales en gradas con planchas de mármol blanco en el acceso. Tenía antepechos de mármol de carrara en los balcones.

Fuente; ABC