sábado, 25 de enero de 2014

Pedro Godoy: un concepcionero que brilla en España

  • Reproducimos lo escrito por mundodeportivo.com sobre Pedro Godoy a quien lo denominan el  'Kun' paraguayo.

Así llaman sus compañeros del Juvenil A al pequeño delantero por su físico, por su fútbol y por su segundo apellido: Agüero.
Se ha ido su amigo y compatriota Sanabria, pero de su cuadrilla quedan Maxi Rolón y Munir: son inseperables

Un idioma puede desaparecer en breve de la Torre de Babel en la que en ocasiones -en los ratos de ocios, nunca en los entrenamientos- se convierte La Masia. El paraguayo Tonny Sanabria se lleva el guaraní ya de forma irremediable a la Roma y deja solo al único compatriota que tenía en el fútbol base azulgrana, Pedro Godoy, quien acaba contrato en junio y que incluso podría abandonar el club a finales de enero al no entrar demasiado en los planes de Jordi Vinyals en el Juvenil A.

Pedro, nacido en Concepción (Paraguay) el 28 de junio de 1995, luce una sonrisa permanente incluso en la adversidad deportiva. Agüero de segundo apellido, sus compañeros, en especial los cameruneses como Kaptoum, Enguene o Ebwelle, con los que ha hecho muy buenas migas, le llaman 'Kun' no sólo por esa coincidencia, sino también por sus características futbolísticas y físicas. Mide 1,66 m. y juega de delantero centro aprovechando su explosividad en espacios reducidos y su facilidad de disparo.

Precisamente dos de sus mejores amigos son los que le cerraron las puertas de la titularidad. Primero fue Sanabria, un ‘9’ de planta imponente, y ahora es Munir, quien aunque puede actuar de extremo también se ha buscado un hueco por dentro. El cuarto componente de una cuadrilla inseparable es el argentino Maxi Rolón. Todos aprecian al otro Pedrito, muy humilde y simpático, de esos jugadores que hacen grupo.

Pedro Godoy con Tony Sanabria
Llegó al Barça en la temporada 2012-13 con la baja en el bolsillo. El Espanyol, el club al que llegó con 13 años en edad infantil, se la había concedido una vez completado su primer año de juvenil. Pedro Godoy ya estaba a punto de irse al Málaga, cuya cantera pule ahora José Manuel Casanova, el mismo que dio el OK a su fichaje por el Espanyol. Pero Javi García Pimienta necesitaba un delantero en el Juvenil B azulgrana, le llegó la propuesta y no se lo pensó. Y no le fue mal. Aunque le costó adaptarse al fútbol de toque y tuvo que acostumbrarse a jugar por las bandas, acabó el curso con 15 goles, ganándose el respeto de todos.

Godoy con jugadores de la 1a. de Barcelona
Juega directo y vertical, con decisión, la misma que tuvo a los 12 años cuando dejó la Escuela de Fútbol de su Concepción natal, en el Norte de Paraguay, para buscarse la vida futbolística en la capital, Asunción, a más de cinco horas de su familia. Pero tanto impresionó en sus primeros pasos en el fútbol base del Tembetary que a los seis meses ya estaba haciendo una prueba por el Espanyol.

Seguro que tuvo algo que ver que su representante sea Orlando Giménez, ex delantero centro paraguayo que jugó en Sarrià en los 80. Acabó firmando por el Espanyol en 2008, con 13 años recién cumplidos, y vivió en su residencia. Jacint Magriñà, Martín Posse, Dani Poyatos y Fran fueron sus entrenadores.

Pedro Godoy valora a todos los técnicos que ha tenido, aunque recuerda especialmente el cariño con el que le trató Martín Posse. También sabe que Jordi Vinyals busca lo mejor para él con sus consejos. A él le gustaría jugar más, lógico, aunque en el Barça los que a veces se quedan fuera de las convocatorias del Juvenil A reciben un premio inesperado: entrenar con el primer equipo para completar el grupo. Ya lo ha hecho en varias ocasiones a las órdenes del Tata Martino. Y esa sí que es la experiencia que ayuda al paraguayo a subir la moral. Se ha entrenado con Messi y Neymar, casi nada.


Fuente: mundodeportivo.com/

viernes, 3 de enero de 2014

La guerra de la SOYA

“La lucha por el control de extensos territorios de parte del agronegocio para la expansión de la soja y la ganadería, es otro tipo de guerra que dejó de ser silenciosa, para convertirse en barbarie, donde el capital está por encima de la vida humana y la naturaleza”.

La guerra de la soya es la que produjo más víctimas sin constituir noticia, hizo desaparecer colonias paraguayas enteras donde hoy existen prósperas colonias y fazendas brasileñas violando nuestra soberanía. Es la guerra secreta del cual nadie habla y que desde hoy te empezamos a contar en una aventura que nos llevará hasta los últimos montes de Departamento de Concepción”.

Hechos sorprendentes van saliendo a luz, guardados en secreto como plata yvyguy, durante un viaje lleno de peligros por la zona norte, para seguir las huellas del conflicto armado y la violencia desatada en Concepción. La cenicienta del norte (como la llaman) marginada y aislada por la dictadura stronista, hoy en tiempos de democracia sigue siendo castigada por el olvido y la marginación oficial.

Concepción siempre fue perseguida, en vez de desarrollo recibió de los sucesivos gobiernos represión, balas y miseria. Hoy la historia no es muy diferente, pese al paso de los años. Se yergue orgullosa, altiva y digna, cuna de resistencia antidictatorial, guarda en su seno una rica historia de lucha por la democracia. La indómita Concepción sigue viva, la que nunca se arrodilló ante la opresión. Bañada por el río Paraguay, conserva su belleza morena, llena de seducción y encanto para cualquier viajero, con sus antiguos edificios coloniales y nuevas edificaciones.

Hoy, invadida por grandes Fazendas, sus habitantes siguen resistiendo a la extranjerización y la imposición del modelo de sojización. Un brasiguayo de Horqueta, José Da Silva, me dice en el mercado “Brasil está haciendo lo que hace Estados Unidos, expandiendo sus dominios. Me dibuja un mapa del Paraguay en la tierra y me señala toda la frontera que ya es brasileña, a nadie importa la Ley que establece que no pueden existir propiedades de extranjeros dentro de una franja de 50 kilómetros de la zona fronteriza, ni siquiera al gobierno”.

“Bienvenido a otro estado do Brasil”, me expresa aquel hombre de piel tostada como mulato y con acento de migrante brasileño.

La invasión extranjera en el norte. La otra guerra silenciada

El gobierno y los titulares de las noticias solo muestran una cara de Concepción, el rostro de una parte de la violencia, esa que interesa proyectar y que está vinculada a la sigla EPP, la que conviene a los grupos de poder regional o nacional, para mantener un modelo de dominación basado en la desigualdad y la explotación de las riquezas naturales.

El saqueo de una minoría necesita un enemigo imaginario a quien culpar de todos los males de la región, mientras instala, penetra, coloniza y extrae de la tierra hasta la última gota de sus recursos disponibles. Soja y ganado van desplazando de sus territorios tradicionales a los campesinos e indígenas. La guerra de la soya (como dirían los brasileños) no deja nada en pie, arrasa con los árboles, acapara la tierra, pisotea las culturas, expulsa a los pequeños agricultores de sus chacras y los convierte en parias. Todo en nombre del desarrollo.

La expansión del capital brasileño causa estragos, convierte a los paraguayos en extranjeros en su propia tierra y a los extranjeros en señores feudales. La historia de los mensu vuelve a repetirse de forma violenta, al convertir a los agricultores en esclavos de las grandes fazendas, en peones de estancias, changadores mal pagados y aconchabados de tiempo completo. Otros fueron desplazados masivamente hacia las ciudades, a la Argentina o España. Los reyes del ganado y la soya explotan a sus trabajadores, quienes son mano de obra barata, sin seguro social y salud.

Tras la guerra de la soya está la invasión de un país (Brasil) a otro (Paraguay). Es un tipo de guerra silenciosa, mortífera, que hace desaparecer comunidades paraguayas enteras por la fuerza, para convertirlas en pujantes colonias brasileñas. De esta violenta invasión no da cuenta nadie, se la mantiene en el más absoluto secreto. Esta guerra provoca más destrucción, deforestación, desolación, muertes, niños deformes a consecuencia del envenenamiento por agrotóxicos, desplazamientos humanos, que esa otra guerra contra la sigla del EPP del cual todos hablan. Esta guerra de la soya no la verás transmitida por TV. Sus financistas controlan los medios y los poderes del estado, ya que constituyen el poder real tras el poder.


Fuente: nanduti.com.py

lunes, 23 de diciembre de 2013

Don Tomás Elicerio Carvallo cumplió 100 años

BELÉN, departamento de Concepción. El excombatiente de la Guerra del Chaco Tomás Elicerio Carvallo Cristaldo cumplió 100 años, y los festejó en compañía de sus familiares, amigos y vecinos de esta ciudad; el héroe es el único veterano vivo de la zona. 

A los 17 años fue al frente de batalla sin haber cumplido con el servicio militar obligatorio, luego de la contienda sufrió de tifoidea que casi lo llevó a la muerte, hoy vive con una de sus hijas, ya no camina y tiene dificultades en la audición.

Ariel Carvallo –uno de sus nietos– dijo que su abuelo es un verdadero ejemplo para toda la familia, siempre comentaba las anécdotas que vivió durante la guerra. “Mi abuelo se alistó en el Regimiento de Caballería número 7 “Florentín Oviedo”, luchó en el fortín Toledo y llegó hasta Bolivia. Nosotros estamos orgullosos de él, siempre nos ha inculcado valores como el respeto y la honestidad”, recordó.

El festejo se realizó en la mañana de ayer en esta ciudad donde familiares, vecinos y amigos del excombatiente llegaron a la casa de una de sus hijas para compartir un almuerzo. La Banda de Músicos de la 4ª División de Infantería llegó al sitio para homenajear al héroe con músicas relacionadas a la guerra contra Bolivia. 
Cuando vio a los militares que llegaban, don Tomás Carvallo dijo que le emocionaba volver a ver el uniforme.

La Municipalidad local le regaló una placa donde señalaba la bravura del soldado beleano que además fue camarada del abuelo del actual intendente Blas Medina (PLRA). Desde hace tres años que el excombatiente ya no puede caminar y se moviliza en silla de ruedas, además tiene problemas en la audición. Durante el festejo permaneció en su silla de ruedas recibiendo a sus invitados, después del mediodía se lo vio comiendo sopa paraguaya y pollo.

Don Tomás Elicerio Carvallo Cristaldo hace algunos años que enviudó, tuvo 5 hijos, tiene 16 nietos y 6 bisnietos, según sus familiares.


Fuente: ABC

domingo, 22 de diciembre de 2013

CAPITÁN DR. PEDRO J. CARLÉS

Esta señera figura, una verdadera gloria nacional, merece un capítulo aparte, por lo que me permito relatar algunas anécdotas en su breve pasaje por Concepción y que la vivimos con varios compañeros de juventud. 

Fue en los primeros días del mes de agosto de 1947, cuando estaban entrando las fuerzas gubernistas al mando del Cap. Manuel W. Chávez y el Cap. Pedro J. Carlés deambulaba por nuestras calles con el verde olivo, con el grado asimilado de Tte. 1ro. del cuadro de combatientes del ejército gubernista.

Fue en esos días de agosto en que apareció deambulando por nuestras calles un personaje, hablando y gritando todo tipo de ocurrencias, impresionando estar en avanzado estado de etilismo y que en realidad se trataba de un "Delirium Tremens", secuela del alcoholismo y en una de esas mañanas iba este señor gritando por la principal calle "Presidente Franco" en dirección al puerto, a quien le observábamos sin saber de quién se trataba. Al llegar a la altura del "Hotel Francés" vemos que el Cap. Chávez se apea de su moto y con bofetadas y patadas lo tira al suelo. 

Esto causó indignación en todos los que observaban el espectáculo y ahí recién nos enteramos que se trataba del Dr. Pedro J. Carlés, ese gran poeta oriundo de San Lorenzo. Al día siguiente nos encontrábamos reunidos con los amigos Juan B. Villa Cabañas (Lote), un gran pianista ya desaparecido y su hermano Helios Villa Cabañas en su domicilio y hablando del caso con su padre, el intelectual escritor concepcionero don Benigno Villa Quevedo, ya nombrado Delegado de Gobierno a poco de ingresar a nuestra ciudad con las tropas gubernistas quien nos relató que Pedro Carlés era uno de los autores de la conocida guarania "Noches del Paraguay" y que le había plagiado el famoso Samuel Aguayo y que en todas las grabaciones figuraba como letra y música de este gran plagiador y que la música pertenecía a un gran músico concepcionero llamado Belisario Medina. 

Según contaba don Benigno, un músico correntino llamado don Enrique Gayoso, muy amigo de Belisario Medina, a quien acompañó muchos años, le había regalado 70 pentagramas de su creación y éste, en un bar de Corrientes, entre trago y trago vendió a Aguayo las 70 obras por unos 70 pesos argentinos.

Sabemos, por relato de familiares que luego de la guerra del Chaco, don Belisario seguía componiendo músicas y entre éstas se encuentran las más hermosas guaranias conocidas que se llaman "Oroite", "3 de Mayo" y muchas otras famosas que figuran todas a nombre de Aguayo y que nunca quiso registrarlas y que al parecer solamente una música la registró en el Ministerio de Educación.

Belisario Medina falleció en 1939 y la menor de sus hijas tenía entonces 9 años, por lo que no puede aportar mayormente datos de su padre. Pero su esposa doña Josefa Alborno de Medina y su hermano el Cap. de Navío (P.A.N.) Juan José Alborno, ambos ya fallecidos, han dejado muchos testimonios. Según doña Josefa, a pesar de su insistencia nunca dejó partituras de todas sus obras y tampoco quería registrarlas. Belisario, de su espontánea inspiración o a pedido de alguien, en pocas horas ya tenía la música para las letras que se le presentaba. 

Era un musicólogo, tal vez no de la talla completa en musicología de su hermano César Medina, a quien se le dedica otro capítulo, pero cuenta el Cap. Alborno que durante la Guerra del Chaco, Belisario formó con 40 músicos la Primera Orquesta Sinfónica del Paraguay y recorrió escenarios de Concepción, Asunción y otras ciudades dando conciertos a beneficio de los combatientes. Era su costumbre, cuando pocas horas antes de los conciertos, escribía la música de alguna poesía y en pleno teatro era clásico en él anunciar al público que se estrenaba de inmediato la polca tal o la guarania tal, que le pertenece a.... (miraba a sus cuarenta músicos y apuntando decía: A Enrique Gayoso, a fulano de tal o a mengano y nunca se refirió a su autoría).

Cuenta el Cap. Alborno que en Pto. Casado le presentaron una poesía en guaraní para que le ponga la música y en una hora estuvo hecha la composición. Era nada más y nada menos: que "NOCHES DEL PARAGUAY", pero con otro título en guaraní. Mucho tiempo después, según Benigno Villa y corroborado ante mis amigos por el mismo Carlés, él se inspiró en esa música y le puso la letra en castellano que es tal como se la conoce hoy.

Según Benigno Villa y la misma doña Josefa, como así también lo atestiguan los hijos mayores, todos ellos le insistían a Belisario para que le querelle a Samuel Aguayo por haberle robado la casi totalidad de sus creaciones, pero su espíritu bondadoso y su deseo de no entrar en disputa con nadie, decía que no y que no y que sigan nomás las cosas tal como están hechas. El hijo mayor de Belisario, el Lic. Rubens Medina Alborno está radicado, desde que dejó su Concepción natal, en Washington, donde se desempeña como jefe de la Biblioteca latinoamericana del Congreso de los EE.UU. y muy conocedor de la historia de su padre, estoy esperando un relato verídico para insertarlo en esta obra como valiosa colaboración. Ya van tres años que estoy insistiendo y lamentablemente hasta hoy no tengo respuesta.

Con respecto a esta guarania tan conocida no sólo en el Paraguay, sino también en el mundo entero, paso a relatar el testimonio de Pedro J. Carlés en aquellos días en que estaba terminando la Revolución y que ya en parte relaté más arriba. En nuestro grupo de estudiantes habían seis pianistas de muy buena formación musical y en la casa de uno de ellos: Carlos Manuel (Muby) Paradeda Quevedo(+) en el edificio italianizante de la famosa Ferretería Paradeda (de Jerónimo Paradeda y luego de su hijo Manuel Paradeda (don Lilito de grata memoria) sobre la calle Presidente Franco), nos reuníamos todos los días para el tereré y para escuchar las interpretaciones de los pianistas y fue así que, una vez conocida la identidad de Pedro J. Carlés, lo vimos acercarse por la vereda de la Mansión Irigoyen y decidimos entrar en la sala donde Carlos Manuel comenzó a ejecutar "Noches del Paraguay". 

Al escuchar Carlés, frenó su marcha cansina, cruzó la calzada y ya en el portal pidió permiso para entrar y nos espetó: ¿Uds. saben lo que están interpretando en el piano?. Entraba suspirando profundamente. Sí, le respondió Carlos Manuel, se trata de "Noches del Paraguay". Dirigiéndose nuevamente a los presentes dijo: Perdonen amigos que les relate la historia de esta música, la letra es mía. Yo viajaba en un trasatlántico con destino a Holanda para culminar mis estudios de Bioquímica y donde recibí el título de Doctor. Por la noche, luego de la cena, salí a dar un paseo por cubierta y lo único que podía contemplar era un cielo negro cuajado de estrellas y una hermosa luna llena, que me hizo poner la mano sobre el corazón, henchido de inspiración, pensando que esa luna hermosa me hacía recordar y añorar las noches del Paraguay, pero que en realidad no me parecía más hermosa que las del Paraguay y así nació los versos de esa hermosa canción que cruzó todas las fronteras del mundo.



Fuente: Tomado de VIVENCIAS Y CALAMIDADES DE LA REVOLUCIÓN DEL 47
Autor: Dr. PEDRO D. RUSO SKURICH