martes, 8 de abril de 2014

Guerra del Chaco: YRENDAGÜÉ.

Fue un fortín en el Chaco que actualmente se denomina General Eugenio Alejandrino Garay. Fue ocupado por primera vez por fuerzas paraguayas el 18 de agosto de 1934 de donde luego fueron desalojados por fuerzas enemigas muy superiores. 

Fue el centro de abastecimientos y de operaciones de Unidades importantes enemigas y luego del orgulloso Cuerpo de Caballería del coronel David Toro Ruiloba compuesto por 14.000 soldados y que castigaban permanente y duramente a las raleadas fuerzas del II. C. E. paraguayo de apenas 3500 hombres. A comienzos de diciembre de aquel año, la situación es fácil de comprender. 

Los bolivianos eran tan abrumadoramente superiores que podía aniquilar al II. C. E. haciendo una cuña dividiría en dos al Ejército Nacional, situación que produciría un cambio total en la situación de las operaciones militares y dando un vuelco total a favor de las arreas bolivianas. Resultaba urgentísimo desbaratar el inicio mismo del ataque enemigo, impedir que Toro ataque sorprendiéndolo con un ataque fulminante y tomar sus pozos donde bebían toda aquella cantidad enorme de gente. 

Sin dudas, fue una de las batallas más importantes de la guerra por sus resultados catastróficos para el Ejército Boliviano. Sus principales actores fueron el general José Félix Estigarribia, el comandante del II. C. E coronel Rafael Franco y el comandante de la VIII D. I. Teniente Coronel Eugenio A. Garay. (R. S. Z. ).

"El día 21 partí para Siracusa, donde deseaba entrevistarme con los comandantes del Segundo Cuerpo de Ejército y el comandante de la VIII. D. I., a fin de darles personalmente instrucciones precisas sobre el plan que yo había resultado poner en ejecución. Me encontré con ellos en un punto situado a nadie distancia entre Siracusa y La Faye. Después de imponerles, en una sencilla ceremonia, la Cruz del Chaco, en mérito de los grandes esfuerzos ultimadamente realizados, ordené que la Octava División marchara sobre Yrendagüé con la intención de privar al enemigo de la única fuente de agua con que contaba. Fuera del Parapití y de Carandayty quedaría igualmente descartada el agua de Carandayty, ya que habríamos cerrado el camino que lleva a dicho lugar. (Estigarribia. "Memorias". Págs.330/331).

Rafael Franco en sus memorias afirma que efectivamente la conferencia tuvo lugar en aquel lugar donde Estigarribia expuso detalladamente el operativo, solo faltaban las últimas órdenes. El Coronel después general en 1938, Juan B. Ayala en su obra ya citada, dice: "La presión de la Caballería de Toro continuaba implacable. El II. C. E. de Franco se retiraba combatiendo paso a paso (...) En el norte sobre el camino Parapití. 27 de Noviembre, el R. I. 14 "Cerro Corá", (Juan Martincich) de 700 hombres se retiraba hacia el este, esquivando maniobras y rompiendo cercos a granada de mano acosado por el Segundo Cuerpo de Ejército boliviano.

El ejército Boliviano asumía en setiembre y octubre de 1934 una actitud ofensiva en todo el teatro de operaciones. El Segundo Cuerpo se retiraba hacia el este combatiendo contra sus poderosos enemigos: el Primer Cuerpo era también atacado por el Cuerpo de Reserva Boliviano. La intención boliviana era una ofensiva de basta envergadura, cuyos lineamientos generales eran: Destruir nuestro Primer y Segundo Cuerpos y reunir los Cuerpos de Reserva y Caballería de Toro en una potente masa de 20.000 hombres en la zona de Garrapatal para accionar con todo su peso sobre Camacho, en combinación con el Segundo Cuerpo, que debía accionar partiendo de Ravelo- Ingavi por Pitiantuta al kilómetros 160 del Ferrocarril Casado. Se esperaba la destrucción del Primer Cuerpo Paraguayo en Cañada El Carmen a breve plazo. 

Del lado paraguayo la situación general era apremiante en grado sumo: En el Norte el Regimiento "Cerro Corá", extenuado y semideshecho se replegaba a Ingavi en penosa marcha, sin agua, sin nafta para sus camiones en busca del río Timané. El Segundo Cuerpo al mando de Franco hacía frente con sus 3000 hombres en último estado de agotamiento a los 14.0000 hombres de Caballería del coronel Toro, y después de esquivar nuevo cerco en Yrendagüé, se retiraba penosamente abandonando sucesivamente Yrendagüé, Loma Vistosa y Picuiba con pérdida de bastante material. El 12 de noviembre defendía ya sus pozos de agua salda de La Faye". (Juan B. Ayala. "Las batallas...").

El Primer Cuerpo aprovechando una situación favorable, pasa a la ofensiva y destruye totalmente el Cuerpo de Reserva enemigo en El Carmen cayendo prisionero su Comandante, su Estado Mayor, toda la oficialidad y más de 7000 hombres con todo el material. El Tercer Cuerpo en esos mismos días tomó el fortín Ballivián con 400 prisioneros. Despejado el peligro en el lado oeste, el Segundo Cuerpo fue reforzado con la VIII, D. I. y con un Regimiento de Zapadores. (Sobre estos datos: Félix Estigarribia, Juan B. Ayala, Rafael Franco y Lorenzo Medina).

Aclaración del autor: La Octava División de Infantería pertenecía al Segundo Cuerpo de Ejército. Fue solicitado a fin de reforzar la maniobra de El Carmen, al final de ésta batalla, fue reintegrada al Segundo Cuerpo.

En estas circunstancias y a pesar del agotamiento de sus tropas, Franco decide pasar a la ofensiva con sus ahora, 6000 hombres. La idea de Franco era que el orgulloso Cuerpo de Caballería de Toro se le podía aplicar otro golpe similar al de El Carmen. La operación consistía en llevar un ataque sorpresivo y fulminante sobre los pozos de Yrendagüé, cuya posesión por nuestras tropas significaría el desmoronamiento inmediato de todo el dispositivo enemigo. Pero, de adelantarse Toro en su ofensiva qué se esperaba de un momento a otro, sería casi imposible de frenarlo, avanzaría con grandes riesgos para las fuerzas paraguayas sobre puntos neurálgicos de nuestra retaguardia creando enormes dificultades, impredecibles y quizás irreparables. 

En todos los sectores paraguayos se palpitaba y se esperaba una inminente gran ofensiva boliviana, que de tener éxito, encerraría a las tres cuartas partes del Ejército Paraguayo pues, después de liquidar al Segundo Cuerpo, Toro se lanzaría sobre la retaguardia del I y III C.E.. Plan perfectamente realizable con 14.000 hombres, bien equipados, alimentados y sobre todo con una alta moral. Tal era la situación del Ejército Nacional en aquellos meses. El 4 de diciembre de diciembre de 1934, con los primeros rayos del sol, Rafael Franco visitó en su carpa al comandante de la VIII. D. I., su antiguo amigo el Teniente Coronel Eugenio A. Garay. Franco no viajó en su automóvil Ford, modelo 1928, para hacer una visita de cortesía, estaba decidido a adelantarse a Toro que quizás en días u horas lanzaría su gran ofensiva. 

Deseamos dejar el relato, bien detallado, de esta crucial batalla a uno de sus principales protagonistas, el mayor Lorenzo Medina. Su relato está al alcance de los que somos neófitos en la ciencia militar, está al alcance de nuestra capacidad receptiva, nos satisface plenamente y al concluir su lectura nos impresionamos con la vibración de haber sido partícipes de una de las hazañas más renombradas de la guerra del Chaco. (R. S. Z.).

Pero, el inicio de aquella entrevista memorable, lo encontramos en las "Memorias Militares" de Franco: "Visité al Comandante de la VIII. D. I. en su carpa en consideración de su edad, por eso no lo hice venir a la reunión de Comandos que tuvimos en Siracusa. No lo consulté como dijeron algunos "historiadores", conferencistas de retaguardia o estrategas de café que pululaban en la post guerra (...) Por consiguiente, como Comandante del II C. E. nada tenía que consultarle, pues era mi subordinado. 

En consecuencia le entregué en propias manos la Orden de Operaciones N° 97 dictada el día anterior y que correspondía a su División, ya para el ataque y que reza lo siguiente (...) Por ser netamente profesional esta Orden, omitimos su inclusión. Sintetizando dicha Orden la VIII. D. I. partiría el 5 de diciembre a las 1 horas y llegaría a Yrendagüé el día 7 después de cubrir 60 kilómetros en un camino inhóspito bajo un sol implacable. Leyendo entre líneas la Orden N° 97 tenía ésta terrible realidad: LLEGAR CON LAS ÚLTIMAS GOTAS DE AGUA A YRENDAGÜÉ, TOMAR EL FORTÍN O MORIR EN EL EMPEÑO, PUES NO HABRÍA AGUA PARA RETORNAR".

Tomado de: SÍNTESIS DE LA GUERRA DEL CHACO 
Autor: ROBERTO SIENRA ZAVALA

sábado, 25 de enero de 2014

Pedro Godoy: un concepcionero que brilla en España

  • Reproducimos lo escrito por mundodeportivo.com sobre Pedro Godoy a quien lo denominan el  'Kun' paraguayo.

Así llaman sus compañeros del Juvenil A al pequeño delantero por su físico, por su fútbol y por su segundo apellido: Agüero.
Se ha ido su amigo y compatriota Sanabria, pero de su cuadrilla quedan Maxi Rolón y Munir: son inseperables

Un idioma puede desaparecer en breve de la Torre de Babel en la que en ocasiones -en los ratos de ocios, nunca en los entrenamientos- se convierte La Masia. El paraguayo Tonny Sanabria se lleva el guaraní ya de forma irremediable a la Roma y deja solo al único compatriota que tenía en el fútbol base azulgrana, Pedro Godoy, quien acaba contrato en junio y que incluso podría abandonar el club a finales de enero al no entrar demasiado en los planes de Jordi Vinyals en el Juvenil A.

Pedro, nacido en Concepción (Paraguay) el 28 de junio de 1995, luce una sonrisa permanente incluso en la adversidad deportiva. Agüero de segundo apellido, sus compañeros, en especial los cameruneses como Kaptoum, Enguene o Ebwelle, con los que ha hecho muy buenas migas, le llaman 'Kun' no sólo por esa coincidencia, sino también por sus características futbolísticas y físicas. Mide 1,66 m. y juega de delantero centro aprovechando su explosividad en espacios reducidos y su facilidad de disparo.

Precisamente dos de sus mejores amigos son los que le cerraron las puertas de la titularidad. Primero fue Sanabria, un ‘9’ de planta imponente, y ahora es Munir, quien aunque puede actuar de extremo también se ha buscado un hueco por dentro. El cuarto componente de una cuadrilla inseparable es el argentino Maxi Rolón. Todos aprecian al otro Pedrito, muy humilde y simpático, de esos jugadores que hacen grupo.

Pedro Godoy con Tony Sanabria
Llegó al Barça en la temporada 2012-13 con la baja en el bolsillo. El Espanyol, el club al que llegó con 13 años en edad infantil, se la había concedido una vez completado su primer año de juvenil. Pedro Godoy ya estaba a punto de irse al Málaga, cuya cantera pule ahora José Manuel Casanova, el mismo que dio el OK a su fichaje por el Espanyol. Pero Javi García Pimienta necesitaba un delantero en el Juvenil B azulgrana, le llegó la propuesta y no se lo pensó. Y no le fue mal. Aunque le costó adaptarse al fútbol de toque y tuvo que acostumbrarse a jugar por las bandas, acabó el curso con 15 goles, ganándose el respeto de todos.

Godoy con jugadores de la 1a. de Barcelona
Juega directo y vertical, con decisión, la misma que tuvo a los 12 años cuando dejó la Escuela de Fútbol de su Concepción natal, en el Norte de Paraguay, para buscarse la vida futbolística en la capital, Asunción, a más de cinco horas de su familia. Pero tanto impresionó en sus primeros pasos en el fútbol base del Tembetary que a los seis meses ya estaba haciendo una prueba por el Espanyol.

Seguro que tuvo algo que ver que su representante sea Orlando Giménez, ex delantero centro paraguayo que jugó en Sarrià en los 80. Acabó firmando por el Espanyol en 2008, con 13 años recién cumplidos, y vivió en su residencia. Jacint Magriñà, Martín Posse, Dani Poyatos y Fran fueron sus entrenadores.

Pedro Godoy valora a todos los técnicos que ha tenido, aunque recuerda especialmente el cariño con el que le trató Martín Posse. También sabe que Jordi Vinyals busca lo mejor para él con sus consejos. A él le gustaría jugar más, lógico, aunque en el Barça los que a veces se quedan fuera de las convocatorias del Juvenil A reciben un premio inesperado: entrenar con el primer equipo para completar el grupo. Ya lo ha hecho en varias ocasiones a las órdenes del Tata Martino. Y esa sí que es la experiencia que ayuda al paraguayo a subir la moral. Se ha entrenado con Messi y Neymar, casi nada.


Fuente: mundodeportivo.com/

viernes, 3 de enero de 2014

La guerra de la SOYA

“La lucha por el control de extensos territorios de parte del agronegocio para la expansión de la soja y la ganadería, es otro tipo de guerra que dejó de ser silenciosa, para convertirse en barbarie, donde el capital está por encima de la vida humana y la naturaleza”.

La guerra de la soya es la que produjo más víctimas sin constituir noticia, hizo desaparecer colonias paraguayas enteras donde hoy existen prósperas colonias y fazendas brasileñas violando nuestra soberanía. Es la guerra secreta del cual nadie habla y que desde hoy te empezamos a contar en una aventura que nos llevará hasta los últimos montes de Departamento de Concepción”.

Hechos sorprendentes van saliendo a luz, guardados en secreto como plata yvyguy, durante un viaje lleno de peligros por la zona norte, para seguir las huellas del conflicto armado y la violencia desatada en Concepción. La cenicienta del norte (como la llaman) marginada y aislada por la dictadura stronista, hoy en tiempos de democracia sigue siendo castigada por el olvido y la marginación oficial.

Concepción siempre fue perseguida, en vez de desarrollo recibió de los sucesivos gobiernos represión, balas y miseria. Hoy la historia no es muy diferente, pese al paso de los años. Se yergue orgullosa, altiva y digna, cuna de resistencia antidictatorial, guarda en su seno una rica historia de lucha por la democracia. La indómita Concepción sigue viva, la que nunca se arrodilló ante la opresión. Bañada por el río Paraguay, conserva su belleza morena, llena de seducción y encanto para cualquier viajero, con sus antiguos edificios coloniales y nuevas edificaciones.

Hoy, invadida por grandes Fazendas, sus habitantes siguen resistiendo a la extranjerización y la imposición del modelo de sojización. Un brasiguayo de Horqueta, José Da Silva, me dice en el mercado “Brasil está haciendo lo que hace Estados Unidos, expandiendo sus dominios. Me dibuja un mapa del Paraguay en la tierra y me señala toda la frontera que ya es brasileña, a nadie importa la Ley que establece que no pueden existir propiedades de extranjeros dentro de una franja de 50 kilómetros de la zona fronteriza, ni siquiera al gobierno”.

“Bienvenido a otro estado do Brasil”, me expresa aquel hombre de piel tostada como mulato y con acento de migrante brasileño.

La invasión extranjera en el norte. La otra guerra silenciada

El gobierno y los titulares de las noticias solo muestran una cara de Concepción, el rostro de una parte de la violencia, esa que interesa proyectar y que está vinculada a la sigla EPP, la que conviene a los grupos de poder regional o nacional, para mantener un modelo de dominación basado en la desigualdad y la explotación de las riquezas naturales.

El saqueo de una minoría necesita un enemigo imaginario a quien culpar de todos los males de la región, mientras instala, penetra, coloniza y extrae de la tierra hasta la última gota de sus recursos disponibles. Soja y ganado van desplazando de sus territorios tradicionales a los campesinos e indígenas. La guerra de la soya (como dirían los brasileños) no deja nada en pie, arrasa con los árboles, acapara la tierra, pisotea las culturas, expulsa a los pequeños agricultores de sus chacras y los convierte en parias. Todo en nombre del desarrollo.

La expansión del capital brasileño causa estragos, convierte a los paraguayos en extranjeros en su propia tierra y a los extranjeros en señores feudales. La historia de los mensu vuelve a repetirse de forma violenta, al convertir a los agricultores en esclavos de las grandes fazendas, en peones de estancias, changadores mal pagados y aconchabados de tiempo completo. Otros fueron desplazados masivamente hacia las ciudades, a la Argentina o España. Los reyes del ganado y la soya explotan a sus trabajadores, quienes son mano de obra barata, sin seguro social y salud.

Tras la guerra de la soya está la invasión de un país (Brasil) a otro (Paraguay). Es un tipo de guerra silenciosa, mortífera, que hace desaparecer comunidades paraguayas enteras por la fuerza, para convertirlas en pujantes colonias brasileñas. De esta violenta invasión no da cuenta nadie, se la mantiene en el más absoluto secreto. Esta guerra provoca más destrucción, deforestación, desolación, muertes, niños deformes a consecuencia del envenenamiento por agrotóxicos, desplazamientos humanos, que esa otra guerra contra la sigla del EPP del cual todos hablan. Esta guerra de la soya no la verás transmitida por TV. Sus financistas controlan los medios y los poderes del estado, ya que constituyen el poder real tras el poder.


Fuente: nanduti.com.py

lunes, 23 de diciembre de 2013

Don Tomás Elicerio Carvallo cumplió 100 años

BELÉN, departamento de Concepción. El excombatiente de la Guerra del Chaco Tomás Elicerio Carvallo Cristaldo cumplió 100 años, y los festejó en compañía de sus familiares, amigos y vecinos de esta ciudad; el héroe es el único veterano vivo de la zona. 

A los 17 años fue al frente de batalla sin haber cumplido con el servicio militar obligatorio, luego de la contienda sufrió de tifoidea que casi lo llevó a la muerte, hoy vive con una de sus hijas, ya no camina y tiene dificultades en la audición.

Ariel Carvallo –uno de sus nietos– dijo que su abuelo es un verdadero ejemplo para toda la familia, siempre comentaba las anécdotas que vivió durante la guerra. “Mi abuelo se alistó en el Regimiento de Caballería número 7 “Florentín Oviedo”, luchó en el fortín Toledo y llegó hasta Bolivia. Nosotros estamos orgullosos de él, siempre nos ha inculcado valores como el respeto y la honestidad”, recordó.

El festejo se realizó en la mañana de ayer en esta ciudad donde familiares, vecinos y amigos del excombatiente llegaron a la casa de una de sus hijas para compartir un almuerzo. La Banda de Músicos de la 4ª División de Infantería llegó al sitio para homenajear al héroe con músicas relacionadas a la guerra contra Bolivia. 
Cuando vio a los militares que llegaban, don Tomás Carvallo dijo que le emocionaba volver a ver el uniforme.

La Municipalidad local le regaló una placa donde señalaba la bravura del soldado beleano que además fue camarada del abuelo del actual intendente Blas Medina (PLRA). Desde hace tres años que el excombatiente ya no puede caminar y se moviliza en silla de ruedas, además tiene problemas en la audición. Durante el festejo permaneció en su silla de ruedas recibiendo a sus invitados, después del mediodía se lo vio comiendo sopa paraguaya y pollo.

Don Tomás Elicerio Carvallo Cristaldo hace algunos años que enviudó, tuvo 5 hijos, tiene 16 nietos y 6 bisnietos, según sus familiares.


Fuente: ABC