domingo, 17 de agosto de 2014

Pabla Thomen: El triunfo de la audacia

  • La exmodelo concepcionera entró en el mundo de la publicidad en el 2005 por una casualidad. Desde entonces ha recorrido un largo camino en su carrera artística. Hoy, Pabla Thomen es conductora de dos programas de televisión.
Con puntualidad inglesa, la conductora llega a nuestra cita para la sesión de fotos. Un parque poblado de frondosos árboles es el escenario perfecto para mostrar su belleza. Espontaneidad y simpatía se conjugan en Pabla Thomen. Terminada la sesión, nos sentamos a charlar. Es fácil hablar con ella. “¿Por dónde comenzamos?”, pregunta. “De tus inicios”, respondemos.

Con su peculiar estilo comienza a narrarnos que a fines de 1998, poco antes de culminar la secundaria, se inscribió en el concurso Miss Concepción, atraída por uno de los principales premios: una beca universitaria completa en Asunción. “Soñaba con estudiar en una facultad privada”, rememora. Fue electa y, con el título de la más linda de Concepción, se animó y participó en marzo del 99 del certamen Miss Paraguay. Esta vez no obtuvo ningún puesto, pero se instaló en Asunción y comenzó la carrera de Ingeniera en Marketing y Publicidad.
En esa época su único objetivo era recibirse, ejercer y quedarse en Asunción. Pero el destino dijo otra cosa y la oportunidad se presentó en la calle mientras esperaba el ómnibus. Los representantes de una agencia publicitaria la vieron y le propusieron el trabajo. "Acababa de terminar mi carrera. Era verano y estaba de vacaciones, entonces decidí aprovechar y hacer promociones".

La diosa fortuna le dio un empujoncito: cuando la vieron en bikini en la playa, la contrataron para la publicidad de una cerveza, en la que solo se veía el sur de su espalda. "A partir de entonces, de la noche a la mañana, me hice famosa", revela. En la tapa de un periódico local buscaban a la dueña del resto del cuerpo, y comenzaron a llover propuestas de trabajo en tevé, teatro. Ante la avalancha de oportunidades, Pabla decidió aprovechar el golpe de suerte. "Voy a explorar este mundo", cuenta que resolvió.

Nacida en Concepción, Pabla Thomen es la cuarta de los siete hijos de Adolfo —militar retirado— y María Concepción. En su casa, la disciplina era férrea, especialmente por parte de su madre. Era muy estricta en cuanto a ir a fiestas o tener novio. Pero cuando la joven vino a Asunción a usufructuar su beca, no tuvo más remedio que aceptar que su nena ya había crecido. Y tenía una pareja, que quería verla brillar. La instó a inscribirse a todos los concursos: Miss Bikini Open, Miss Fitness, entre otros. Así, poco a poco, Pabla fue armando su carrera.

De sus inicios en tevé con Carlos Martini, Pabla refiere que no le fue bien debido a su falta de experiencia. “Yo me sentía verde para estar al lado de gente de tanta trayectoria”. Luego vinieron las propuestas para hacer teatro de revistas. “‘¡Guau!’, dije, ya que jamás en la vida se me había ocurrido subir a un escenario”. Con disciplina, Pabla aprendía todas las coreografías, ensayaba hasta gastar los pies en el escenario para aprender a bajar las escaleras. “Y hacerlo bien”, subraya.

Al respecto, resalta que, además del talento y las ganas de trabajar, la disciplina, la responsabilidad, la perseverancia y el sentido de ubicación son virtudes muy valoradas. Destaca, también, que siempre le gustó marcar la diferencia, sin imitar a otros, darle su toque personal a cada tarea. “Por ello, cuando comencé a conducir en tevé, lo hacía en guaraní, contaba chistes para que el público se sienta identificado”. Tenía bien claro lo que debía hacer; como sus televidentes son mayoritariamente gente del interior. “Hasta ahora he tenido muy buena recepción del público”.

En todos estos años, nunca le faltaron propuestas de trabajo, gracias a las cuales fue creciendo hasta llegar adonde está en la actualidad, como conductora de dos programas de tevé: Arriba Paraguay junto con Ricardo Rodas Vil y Freddy Almirón por las mañanas en Paravisión, y Pira pire en Canal 9.
Al hacer un balance de su carrera, Thomen se considera realizada y se sorprende de todo lo que ha avanzado desde sus inicios. "Jamás pensé que llegaría a ser actriz, por ejemplo. Veía las telenovelas mexicanas y pensaba: ‘¡Guau, qué genial sería actuar!’. Mi primer trabajo sobre las tablas fue en el Arlequín Teatro”. Y también llegó a hacer dos temporadas en teatro de revistas en la Argentina, donde tuvo la ocasión de compartir escenario con grandes figuras, como Valeria Lynch y Jorge Guinzburg. “Imaginate, una chica del interior trabajando con esos artistas, las conocidísimas vedets como Jésica Cirio o Wanda Nara. Le agradezco a Dios por tantas oportunidades”.

A pesar de calificar de linda la experiencia, Pabla decidió retornar a nuestro país. “Ya tenía mi carrera hecha y no quería arriesgar a mi pareja”. Ni bien llegó acá le llamaron para trabajar en Matrimonio y algo más.

Además de revista, Pabla también hizo teatro junto con grandes humoristas, como Rafael Rojas Doria, Luis D’Oliveira, Clara Franco, Gustavo Cabaña. “Aprendí mucho de ellos y el momento de actuar o conducir usé todo ese conocimiento”. Y justamente, estas dos actividades son las que más está realizando en este momento. “Ahora que estoy explorando la conducción; descubrí que me gusta mucho”, afirma.

Actualmente, si bien está en pareja nuevamente, la relación es muy nueva como para hablar de matrimonio e hijos. En este momento, su prioridad es su trabajo y afianzarse en la profesión. “Este mes comencé a estudiar Locución y también quiero retomar mi curso de Inglés”, cuenta. Cree que estas dos herramientas son fundamentales para cualquier profesión y, en especial, la conducción.

Hoy, con 34 años, confiesa que tiene muchas ganas de formar una familia. “Considero que estoy preparada; soy una mujer hecha y derecha, sé lo que quiero. Y pienso que este es el momento”, asegura.

¿Le teme a la vejez? “A la solitaria. Es una etapa que uno debe pasar. Aunque tengo muchos hermanos, quiero mis hijos, una pareja, envejecer juntos”, responde.

¿Un sueño? “Ya los cumplí todos. Tener un título universitario era mi gran sueño. Y trabajar en conducción es como la yapa. Pero sí quiero tener un hijo; es casi un deber”.

Informacion de ABC Color  -  mpalacios@abc.com.py

lunes, 30 de junio de 2014

Los 104 años de un héroe del Chaco

  • CONCEPCIÓN. El excombatiente de la Guerra del Chaco (1932-1935) Ladislao Cabral cumplió el viernes último 104 años. Sus familiares, vecinos, amigos y miembros de la 4ta. División de Infantería compartieron con él su cumpleaños. A pesar de los años, recordó su experiencia en el campo de batalla donde fue herido y arrastrándose hasta el puesto sanitario de su unidad fue asistido y así pudo salvar su vida.
El héroe nació en Concepción el 27 de junio de 1910 y, según recordó con sorprendente lucidez, en 1930 salió del cuartel y fue uno de los primeros en presentarse cuando se iniciaron las movilizaciones para ir al Chaco en 1932.

Durante su servicio militar su regimiento fue el 2 de mayo y en la contienda perteneció al Regimiento de Infantería N° 18 “Pitiantuta”. Resaltó que al Chaco fueron varios hombres en una embarcación de Heriberto Colombino, desembarcaron en Puerto Casado, desde donde caminaron hacia el Fortín Nanawa; debido a la hinchazón de sus pies se quedó en el Fortín Orihuela.

“Cuando llegamos a Puerto Casado nos dieron unos zapatones porque debíamos caminar. En ese entonces no había transporte hasta Nanawa. Caminamos por zonas donde había mucha agua, quedé en el Fortín Orihuela porque ya no podía caminar. Mis pies estaban hinchados, tuve que esperar una carreta”, dijo en guaraní.

Señaló que recorrió mucho durante la guerra, pero en especial rememoró que fue partícipe de la batalla de Cañada Strongest que se libró entre el 10 y el 25 de mayo de 1934. “Fuimos en tren hasta el lugar conocido como 180 y de ahí caminamos hasta Strongest, donde asaltamos”, recordó.

Durante la guerra Ladislao Cabral fue herido en la pierna derecha en uno de los combates contra el ejército boliviano. “Fui herido el 24 de diciembre de 1934, recibí un impacto de mortero en la pierna derecha, le comuniqué a mi comandante de pelotón que estaba herido y me dijo que vaya a la sanidad. Arrastrándome llegué hasta el lugar y ahí me alzaron sobre una mesa y me pusieron una sonda en la herida”, explicó.

Para ser mejor asistido tuvo que ser trasladado a otra zona y para ello sus superiores lo montaron a un burro que tenía consigo su cría. “Di dos vueltas de ysypo al cuello del animal y con una faja que había quitado de un soldado boliviano cubrí mi pierna herida. En una parte del viaje el burro se tropezó y caí al suelo”, recordó y sonrió durante su relato. Luego de haber sido herido ya no regresó al campo de batalla.

El excombatiente tuvo 9 hijos, dos ya fallecieron y desde hace seis años es viudo. Sus familiares no tienen contabilizados cuántos nietos, bisnietos y tataranietos tiene, además comentaron que el héroe camina solo y que “come de todo”, pero poco, mencionaron.

Don Ladislao, durante su juventud, se dedicó a ser sastre y luego aguatero, vendía agua en carro por los barrios de Concepción. Dijo que es del club Cerro Porteño y en Concepción es del club Mariscal López, además de ser del Partido Febrerista, al cual se refirió como una nucleación que ha terminado.

ABC

domingo, 8 de junio de 2014

Eulogio Franco Riquelme: Un veterano de la guerra con “olor a pólvora”

  • CONCEPCIÓN. El veterano Eulogio Franco Riquelme (102), que vive con su familia en el barrio Villa Armando de esta capital departamental, recordó que cumplió el servicio militar en el Regimiento 2 de Mayo con asiento en Concepción. Pasaron ocho décadas desde la Guerra del Chaco, pero él aún tiene recuerdos del campo de batalla, que aquí rememora.
Eulogio Franco indicó que luego de salir del cuartel, en 1931, se presentó en el primer llamado a quienes pasaron por el servicio militar para defender a la patria. Regresó a su casa en 2 años y 11 meses. “Yo formé parte del Fortín Nanawa. De Concepción fuimos muchos jóvenes. Lo que es cuando uno no sabe el peligro que representa ir a la guerra. Unos 100 hombres fuimos a Riacho Negro en barco, luego caminamos y cruzamos dos esteros hasta llegar a Nanawa”, dijo en guaraní.

Agregó que “en el mes de setiembre ya escuchamos a lo lejos los cañonazos. Había sido en Boquerón ya estaban enfrentándose paraguayos y bolivianos. De nuestro grupo se formó el Regimiento 13 Tuyutí, conjuntamente con los pocos conscriptos sobrevivientes que estaban en el fortín”, rememoró.

Preguntado sobre si fue herido en alguna batalla, expresó que sí, en una ocasión, en uno de sus glúteos, pero restó importancia al hecho.

Los “ñorairõ”

Recordó también que en el Tercer Cuerpo de Ejército el que comandaba era Luis Irrazábal y que fueron por la costa del río Pilcomayo y pelearon en Nanawa. “Los ñorairõ se produjeron el 20 de enero y el 4 de julio. Después cayeron las divisiones Sexta y Novena, con un total de 8.000 hombres, y allí los jefes se vieron en apuros”, indicó. “Empezaron a juntar hombres y atacamos desde Nanawa y los bolivianos empezaron a correr hasta Villa Montes, fortín boliviano”, explicó.

30 años de preparación

El héroe concepcionero dijo que en 1901 los bolivianos ya habían instalado el fortín en la zona de Villa Montes. En ésa época decían los bolivianos que iban a hacer “un paseo militar” por nuestro territorio, hasta llegar a Concepción, porque nunca encontraron oposición para ingresar a nuestro territorio, comentó.

“Olor a pólvora”

Señaló que existen muchas personas que nunca fueron a la Guerra del Chaco y sin embargo cobran o cobraban la pensión correspondiente. “Somos pocos los que quedamos con vida y que tenemos el olor a pólvora”, comentó orgulloso.

Con su familia

El excombatiente vive con su familia. Tiene diez hijos y desde hace cinco años es viudo.

Él mismo anotaba los números de sus descendientes y logró contabilizar 73 nietos, 180 bisnietos y 20 tataranietos.

Según sus familiares, come de todo, pero muy poco. Lo que consume con más frecuencia es leche, además de miel y frutas. Camina con ayuda de sus familiares. Tiene dificultades en la visión y la audición, pero no olvida sus anécdotas de guerra.

Regimiento 13 Tuyutí

El héroe de la Guerra del Chaco (1932- 1935) Eulogio Franco Riquelme (102 años) es el único sobreviviente del Regimiento 13 Tuyutí que reside en la ciudad de Concepción. Él es uno de los 41 excombatientes de la contienda contra Bolivia que todavía se mantienen vivos en el primer departamento.

A pesar de los años recuerda con precisión los momentos que le tocaron en el campo de batalla. Desde hace un tiempo tiene dificultades para escuchar y su visión es cada vez menor.

Criticó a muchos que se hacen pasar por excombatientes. “Somos pocos ya los que tenemos el olor a pólvora”, dijo.

Fuente: ABC

lunes, 21 de abril de 2014

Concepcionero se abre camino en la pintura

  • Con la mochila cargada de ilusiones y muchas ganas de crecer, el artista Nery Javier Arce Valiente dejó su Concepción natal con solo 18 años, y llegó a Asunción para formarse como artista, a insistencia de su primo Melki Melgarejo, con quien comparte además de los lazos de sangre, la pasión por el dibujo y la pintura. 
“Desde chiquito me gustó dibujar, y siempre tenía mi cuadernito y lápiz”, rememora Nery, que empezó a dar color a sus obras, usando pintura latex sobre madera terciada. “Creaba pinceles con palitos de escoba, pluma y también usé mucho mi dedo”, recuerda el artista.

Conocedores de sus habilidades, cuando Nery tenía solo 11 años sus vecinos le solicitaban carteles publicitarios. “Yo pintaba a los personajes de mi comunidad por iniciativa propia. Una vez un primo me pidió una pintura y me pagó con un pedazo de fiambre”, cuenta.

Cuando su casa se llenó de pintura, decidió ampliar sus horizontes. “Al terminar el colegio quería venir y no tenía dinero, entonces papá me dijo: ‘Vamos a trabajar un año en la chacra, para juntar plata y poder viajar’, y así lo hicimos”, recuerda al rescatar que sus padres siempre lo impulsaron.

Estudios. Llegó a Asunción y se inscribió en el Instituto Superior de Arte, de donde cubrió sus gastos realizando trabajos varios. “Me costó mucho, porque los materiales eran caros y yo ni siquiera sabía hablar español. Entonces trabajaba como letrista en un supermercado y pintaba jeans”.

Luego viajó a España, donde también hizo de todo: construcción, reparto de productos, y otras tareas, pero nunca se alejó de su pasión: la pintura. “En Zaragoza me contrataron para pintar un mural en un bar. El trabajo gustó mucho y la gente que llegaba pedía mis pinturas”, comenta.

Por problemas de documentos volvió al país. Actualmente sigue pintando obras diversas, como la realizada sobre el programa de Telefuturo Vive la Vida, y también transmite su arte enseñando. “Siempre dije tengo que salir adelante y gracias a Dios me va muy bien”, cuenta al tiempo de agregar que le gusta el surrealismo y el paisajismo, “como buen campesino”, dice.

Fuente: UH